Durante años de evolución el ser humano ha sobrevivido gracias a los brazos de nuestra madre/padre u otra persona que quiso acompañar nuestra crianza.
Somos mamíferos de acarreo, necesitamos el contacto físico, piel con piel, los brazos y abrazos no son una forma de malcriar a un bebé, al contrario son la forma de enseñarle el lenguaje emocional y criar bajo un alero de confianza Responder a las necesidades de nuestro bebé es criar con respeto.

El porteo es una de las formas milenarias de transportar a nuestros bebés, el método Madre-Canguro de Bergman lo reafirma por medio de sus estudios y validaciones científicas… “El hábitat de un recién nacido es el cuerpo de su madre” (Dr. Nils Bergman).

Celebremos la Semana Internacional de la Crianza en Brazos, celebremos los besos, los portabebés, las caricias, el contacto físico y mantengamos la tradición.

Texto: Laura Sánchez Enfermera – Mater Luna

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