Imagina lo poco visualizado que está en la sociedad el Puerperio Materno que la mayoría cree que la cuarentena y el puerperio son lo mismo… que el puerperio no puede durar más allá de los 3 meses y que después de eso las mujeres debemos estar tiki taka para volver al trabajo, salir y una larga lista de cosas que debemos “retomar”.

Tan poco visualizado está el puerperio materno como tal, que imagina cuanta información existe sobre el padre… poquísima. ¿Existe el Puerperio Paterno?, ¿lo viven igual que las mujeres?, ¿se pueden deprimir los hombres que acaban de ser padres?…

Si, existe el Puerperio Paterno, no se vive igual que el materno, pero existe y es nuestra misión visualizarlo. Ellos también experimentan cambios emocionales, incluso hay algunos estudios que relacionan una baja en los niveles de testosterona con la Depresión Post Parto Paterna (DPPP). Durante el puerperio paterno, aparecen las luces y sombras de la infancia de ese hombre, los llantos que no se calmaron, el hambre que no se sació, los besos y abrazo que no se dieron. Si ese padre tuvo una experiencia poco grata durante su propia gestación, nacimiento y primeros meses de vida es probable que experimente sensaciones de ansiedad, rechazo e incluso violencia. Al contrario si tuvo una experiencia positiva, o sanó previamente sus heridas, su puerperio será mucho más sano y fluido.

Así como las mujeres vivimos cambios a nivel físico, emocional, espiritual y biológico durante la gestación y primeros 2 años del bebé, los hombres viven todos estos cambios, menos el físico… Bueno y algunos también el físico, cuando les sale la “guatita de papá”

Fuente: Instituo Europeo de Salud Mental Perinatal 

Fuente: www.nascere.com.ar

Autor: Laura Sánchez.